Los otros. Alejandro Amenábar. Un terror doble, sin tener en cuenta los referentes.
LA UBICACIÓN DE AMENÁBAR EN EL UNIVERSO DE KUBRICK Mirar al pasado produce una extraña paradoja: nos estremece el terror de la historia, pero asumimos con inquietante tranquilidad la crueldad que ocurre a nuestro alrededor en el presente. Tal vez el cine de terror sociológico no inventa monstruos, sino que nos coloca ante nosotros mismos para recordarnos que la normalidad es solo una capa de pintura sobre un suelo maldito. Dos obras maestras, El Resplandor (Stanley Kubrick, 1980) y Los otros (Alejandro Amenábar, 2001) —la película preferida de su propio director, levantada con el respaldo de nombres clave como Tom Cruise, los hermanos Weinstein, Fernando Bovaira y José Luis Cuerda, y en cuya trastienda de despachos y poder político flotaban incluso anécdotas tan pintorescas como la presencia vigilante de figuras como Rodrigo Rato, en un divertido parangón que parece repetirse en nuestros propios tiempos—, operan precisamente como monumentos a esa mala conciencia colectiva. En a...

.jpg)
.jpg)





.jpg)